"Nací en Fuensanta de Martos, una tarde de cine. Lo sé porque me contaron que allí fueron a buscar a la comadrona. Ya entonces, despuntaban mis prisas, tanto, que la mujer, tras partear, pudo regresar a la sala de proyecciones y ver el final de la película.
Tengo dos días menos de
edad. El señor del Registro, no quiso venirse a bien, y anotar que mi
nacimiento fue en sábado, a él le gustaba más el lunes, así que ese día quedé
inscrita a todos los efectos.
Hubo un tiempo en el que
pensé, que esta serie de acontecimientos fortuitos eran una señal, un aviso de
que mi vida sería pura irrealidad, y visto ahora con el paso de los años, puedo
asegurar que así ha sido.
Soñadora incansable,
inventora de vidas paralelas, coleccionista de palabras, guionista en busca de
tiempos amables… Confieso que me gusta escribir porque me gusta jugar. Y juego
a veces, a ser poeta y a relatar lo que mis ojos ven y mi corazón siente.
Gozo volcando mis
ensoñaciones en un papel, y espero que quien llegue hasta a mí y me lea,
disfrute entre mis letras tanto como yo lo hago escribiéndolas."
LA CASITA DE CRISTAL
Engalanado sale el cazador en busca de su botín. Mira, husmea, rebusca la
mejor pieza. Y la ve allí, a lo lejos. Le parece inaccesible, eso le gusta.
Para atraerla, la observa, la estudia. Desgrana cada uno de sus gestos hasta
conocer sus porqués. La siente segura en su casita de cristal. Segura hasta
ahora, piensa.
Sabiéndose inequívoco en su elección, se prepara, apunta y al intentar
disparar, ella coloca un dedo, solo uno. Su yema detiene el disparo.
Le mira, sonríe.
Comienza el juego.
Voy a comerte. Serás, el cazador... cazado, le susurra.
Chelo Galiano
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