miércoles, 11 de diciembre de 2013
jueves, 5 de diciembre de 2013
Una tarde entre letras
Aroma de café, palabras
hilvanadas con cariño. Nervios, ilusión. Un público respetuoso, cálido y
amable. El ambiente no podía ser mejor para compartir una tarde literaria en el
Mazas. Rocío fue la encargada de presentar el acto, presidido por el cartel diseñado
por Carlos para la ocasión. Tras ella, Juan Antonio rompió el hielo con dos
escritos que hacían presagiar buenos momentos en torno a las letras. Así fue. Cada
uno de nosotros dio lo mejor de sí para hacer llegar al respetable lo que
quería trasmitir con sus textos. Relatos, cuentos y poemas cargados de
sentimientos, se sucedieron acompañados por los aplausos de los allí presentes.
Hubo momentos
para el romanticismo, la melancolía, la risa y la reflexión. Todos con su
estilo propio, ese que nos caracteriza y diferencia de los demás. La dulzura de
Sara, la espontaneidad de Paco, la ternura de Alicia, la fuerza de Juani, la
juventud de Jorge y las tablas de Encarni, nuestra presidenta, que, cómo dicen
algunos, parece haber ascendido del café al capuchino en esto de la escritura.
Con el paso de
los minutos, conocimos a personajes dispares. Cristóbal nos presentó a Lola, una
mujer altiva que acabó reconociendo sus errores, mientras que Chelo, contribuyó
a las risas del público con las aventuras y desventuras de Cándida y su
“churri”. Carlos, por su parte, conmovió con la historia de Irene, una mujer
víctima de malos tratos.
Las sorpresas
tuvieron cabida en una tarde que resultó más emotiva de lo esperado. Carmen se
animó a leer su relato ´Pantera Rosa´, que desató las carcajadas de todos,
mientras que Begoña regresó, con más fuerza que nunca, aportando dos pequeños
textos que leyó a través del teléfono móvil. No faltó la presencia de Fernando,
que si bien no leyó ninguno de sus escritos, si que contribuyó al acto con su
apoyo y sus buenos consejos. Además, Marina y Juani, dos de los últimos
fichajes de la asociación, también quisieron estar con nosotros para arroparnos.
Varios
compañeros, coincidieron en elegir relatos escritos bajo el lema “Peces de
colores”, lo que permitió mostrar el trabajo que realizamos cada semana gracias
a nuestras reuniones en la Biblioteca
Provincial.
El broche
final lo puso José Miguel con su particular forma de leer sus característicos
trabajos, toques de flamenco y guitarra incluidos. Había llegado el momento de
terminar la lectura. Y como es de bien nacidos ser agradecidos, Rocío volvió a
dirigir unas palabras a quienes se habían animado a acompañarnos en una tarde
muy importante para nosotros. Dio las gracias a todos, en especial a Gregorio,
sin cuya colaboración no hubiera sido posible la realización del evento, y
animó, a quienes tengan inquietudes literarias, a sumarse a la asociación. ´Café
de Palabras´ es un colectivo que está abierto a todo aquel que ame y sienta la
escritura. Nosotros, por nuestra parte, continuaremos aprendiendo y mejorando,
lunes a lunes, dentro de esta pequeña gran familia que ya formamos.
Cristina Piñar Morales
sábado, 23 de noviembre de 2013
25N Día Mundial Contra la Violencia de Género
UN PRIMOR
La cogió del brazo
con fuerza y tiró de ella arrastrándola hasta la calle.
͟ ¡No me hagas esto más! ¿Lo entiendes, lo
entiendes?
͟ Perdona Juan, no ha sido así. No conozco a
ese chico. Miraba a Mónica que estaba detrás de mí - gritaba aturdida,
descompuesta, indefensa.
La bofetada sonó a
frío latigazo en la cara de Irene. Juan empezó a golpearla con rabia,
descontrolado, con el puño, con la rodilla, con el pie. Un golpe tras otro y
después otro y luego otros más. Gritos, sollozos, jadeos, mas gritos, ruidos sordos de golpes haciendo eco en las
paredes del callejón, mas gritos. Ya sangraba por varias heridas. Intentaba
sólo con sus dos manos protegerse el rostro, el vientre, las caderas, los
pechos.
Casi inconsciente,
hilvanándolas con un hilo de sangre, Irene dejaba escurrir de su boca embotada,
pesada y lentamente, las mismas palabras:
͟ No sigas Juan, ese chico ni siquiera me ha mirado.
Encendido, sin
control, salvaje, ciego y sordo pero terriblemente violento acompañaba sus
golpes con su enardecida muletilla macabra:
͟ ¡A mí no me harás esto nunca jamás, no me lo
vas a hacer, no me lo vas a hacer! ¿Lo entiendes?, ¿lo entiendes? Nunca, nunca,
nunca!
La policía pudo
comprobar que Irene, apenas sin respiración, seguía musitando:
͟ Ni -si-quie-ra -me –ha- mi-ra-do,- ni-
si-quie-ra- me- ha- mi-ra-do – ni- si-quie-ra
Le cerraron los
ojos y le abrieron el puño que mantenía fuertemente apretado. Custodiaba un
medallón en cuyo reverso pudieron leer: “Juan es un primor”.
Carlos Peris
martes, 12 de noviembre de 2013
RESERVA
Chelo Galiano Santiago
"Nací en Fuensanta de Martos, una tarde de cine. Lo sé porque me contaron que allí fueron a buscar a la comadrona. Ya entonces, despuntaban mis prisas, tanto, que la mujer, tras partear, pudo regresar a la sala de proyecciones y ver el final de la película.
"Nací en Fuensanta de Martos, una tarde de cine. Lo sé porque me contaron que allí fueron a buscar a la comadrona. Ya entonces, despuntaban mis prisas, tanto, que la mujer, tras partear, pudo regresar a la sala de proyecciones y ver el final de la película.
Tengo dos días menos de
edad. El señor del Registro, no quiso venirse a bien, y anotar que mi
nacimiento fue en sábado, a él le gustaba más el lunes, así que ese día quedé
inscrita a todos los efectos.
Hubo un tiempo en el que
pensé, que esta serie de acontecimientos fortuitos eran una señal, un aviso de
que mi vida sería pura irrealidad, y visto ahora con el paso de los años, puedo
asegurar que así ha sido.
Soñadora incansable,
inventora de vidas paralelas, coleccionista de palabras, guionista en busca de
tiempos amables… Confieso que me gusta escribir porque me gusta jugar. Y juego
a veces, a ser poeta y a relatar lo que mis ojos ven y mi corazón siente.
Gozo volcando mis
ensoñaciones en un papel, y espero que quien llegue hasta a mí y me lea,
disfrute entre mis letras tanto como yo lo hago escribiéndolas."
LA CASITA DE CRISTAL
Engalanado sale el cazador en busca de su botín. Mira, husmea, rebusca la
mejor pieza. Y la ve allí, a lo lejos. Le parece inaccesible, eso le gusta.
Para atraerla, la observa, la estudia. Desgrana cada uno de sus gestos hasta
conocer sus porqués. La siente segura en su casita de cristal. Segura hasta
ahora, piensa.
Sabiéndose inequívoco en su elección, se prepara, apunta y al intentar
disparar, ella coloca un dedo, solo uno. Su yema detiene el disparo.
Le mira, sonríe.
Comienza el juego.
Voy a comerte. Serás, el cazador... cazado, le susurra.
Chelo Galiano
Más relatos en el blog 'Y nacimos casualmente'
lunes, 4 de noviembre de 2013
RESERVA
Fernando Fabián Escribano Bravo
Fulanita (la cuñada del tío de mi hermana) ha dado a luz. A
mi no me gusta ir a molestar a la gente cuando está en el hospital, sobre todo
si está recién operada. Hay personas que se matan por llegar los primeros. (Mi
cuñado Pablo, sea quien sea el que esté ingresado, es el primero en llegar. Por
el camino, seguro que va pensando como justificar estar allí tan pronto. Suele
decir: estaba cerca, somos amigos, y si no se cuidan las amistades...).
"Nací en Madrid entre gente sencilla y
universal; de ahí cogí el mundo. Trabajé en Toledo, en una empresa de
telecomunicaciones, donde lo importante era el compañerismo. Viví en La Rioja,
donde el trabajo y la riqueza de la tierra me acercaron a la Naturaleza. A la
vuelta, aquí en Jaén, entre la sobriedad del olivo, y la alegría del agua,
empecé a escribir lo que me sucede, y a rimar compartiendo el corazón con una
ciudad generosa. Aunque vivo en Andalucía, aun no tengo Wasap; algo que suele
utilizar mucho el pueblo andaluz."
INOCENCIA
Yo prefiero esperar y verlos en casa, algo más
restablecidos.
Mi pareja se empeñó en ir a ver a la niña. Unos decían que
era muy fea, otras que era un amor, y yo hubiera preferido no tener que opinar.
Pero allí estábamos, un montón de personas mayores, asomadas a una cuna, y
profiriendo toda clase de bendiciones (incluso alguna mostraba deseos
antropófagos, que pensándolo bien, daban miedo).
Fui advertido de varias formas, maneras, y en momentos
diferentes del día, de que tuviera cuidado, pues la fulanita en cuestión, era
muy aprensiva, y conociendo mi trayectoria familiar, lo menos que podía pasar
era que la liara delante de la pobre niña, que como era nueva, no me conocía aún.
Prometí comedirme más allá de mis posibilidades.
En la cuna había una niña pequeña, morena (tirando a
negruzca), peluda, con la nariz chata, y ojos redondos y fijos. No miraban a
ningún sitio, pero se fijaban. Inocencia querían poner a la pobre criatura.
Cuando todo el mundo empezó a alabar a la recién llegada, me mantuve a la
espera de mi turno. (Me di cuenta que existen adjetivos especiales, que nunca
le dirías a nadie que se pudiera defender por sí mismo). La cosa es que se iban
acabando los cumplidos, aunque cada persona repetía el suyo varias veces, y
añadía el que había repetido la persona anterior.
Cuando llegó a mi pareja, comenzó a decir un montón de
palabras que nunca había oído yo en casa, (imagino que las habría buscado en el
diccionario para quedar bien). La madre que la había traído al mundo estaba
pendiente de mi apreciación (seguro que había sido avisada por espías). Mi
pareja dijo: es un encanto, y me miró. (La mirada era de advertencia, casi
letal, envuelta en una sonrisa traicionera). Era mi turno, yo no quería repetir
lo que tantas veces le habían dicho a la nueva, y en un alarde de originalidad
y de inocencia le dije (con la mejor sonrisa que en esas circunstancias se
puede poner) ¡Qué mona! (Aún duermo en el sofá).
martes, 1 de octubre de 2013
Actividades complementarias
Ayer nos visitó Alfonso Quesada Almagro, actor de Teatro Laboratorio que nos estuvo dando algunas pautas básicas para cuidar la voz con una serie de ejercicios prácticos.
Alrededor de dos horas, nos sorprendió con su talento para transmitir con soltura algunos vericuetos del arte de declamar.
Consiguió captar toda nuestra atención en cada una de sus intervenciones. Aprendimos la importancia de las palabras, que una vez escritas recobran vida propia al recitarlas.
Nos agasajó con su exposición didáctica del tema y disfrutamos de su grata compañía.
Desde 'Café de Palabras' queremos agradecerle la visita, porque para la asociación significó el descubrimiento de nuevos conocimientos. Además, nos dejó la promesa de visitarnos otro día.
sábado, 14 de septiembre de 2013
RESERVA
Sonia
Mena Delgado
“Voy a galope entre realidad y
sueño, dejando mis pequeñas huellas con restos de tinta y macramé de papel.
Me gusta escribir y me apasiona
dibujar…
Escribir pensamientos, ideas y
disfrazarlas con palabras en forma de textos cortos que un día espero poder
encadenar de algún modo.
Dibujar instantes con trazos
rápidos de sentimientos en sus distintas tonalidades.
Uno de mis lugares favoritos: Un paisaje de delgado horizonte y amplio
cielo llamado Café de Palabras
INFLEXIÓN
Anoche
me despertó la luna. Su luz cegadora me impedía abrir los ojos ante la inmensa
oscuridad del cielo. Poco a poco fui tomando conciencia y cuando por fin pude
divisar su presencia en la imagen panorámica creada ocasionalmente desde la ventana
de la habitación, la pude sentir tan cerca…
Respiré
hondo y me di la vuelta. En el armario se dibujaba nítida la silueta de mi ser
que volvía a dormir agradecido enormemente por tu visita…
Sonia Mena Delgado
Más relatos en el Blog 'Las huellas de Mendelinna'
domingo, 25 de agosto de 2013
RESERVA
Cristina Piñar Morales
"Siempre me ha gustado escribir, y
desde que tengo uso de razón he querido ser periodista, una profesión que me
apasiona. También me atrae la literatura. Ambos terrenos te permiten contar
historias, aunque este último, además, te concede la licencia de imaginar,
inventar y crear otros mundos y situaciones. Ahí es dónde radica su magia. A
veces, escribir sirve como desahogo, una vía de escape para plasmar por escrito
vivencias y sentimientos. Otras, ofrece la oportunidad de dar rienda suelta a
la imaginación, sintiendo el poder de crear personajes que actúan y se
comportan tal y cómo tú mismo decides.
El vértigo
ante la presencia de una hoja en blanco siempre está ahí. Es todo un reto
rellenarla con palabras que, unidas unas a otras, cobren vida y sean capaces de
llegar al lector, pero al menos hay que intentarlo. Y en ello estamos,
aprendiendo unos de otros y todos juntos dando pequeños pasos literarios
gracias a la asociación “Café de Palabras”.
LE FALTABA UN LADRILLO
Se
detuvo y miró a su alrededor. ¡Las cosas habían cambiado tanto en los últimos
años! El paisaje de la ciudad continuaba repleto de grandes edificios y los
coches no dejaban de transitar por las carreteras formando grandes atascos en
las consideradas horas punta. A pesar de ello, había una cosa que echaba en
falta, algo con lo que se entretenía en aquellas interminables mañanas de
jubilado y que, de un tiempo a esta parte, había terminado por desaparecer. No,
no era el café con los amigos en el bar, ni la lectura sosegada del periódico,
ni siquiera el ruido de los niños de la pareja que hasta hace poco habían sido
sus vecinos. Llevaba meses pateándose distintos barrios en busca de su
objetivo, pero nada, ni rastro, lo más parecido que encontró fueron algunos
edificios a medio hacer, en las afueras, que no tenían pinta de ser terminados
a corto plazo. Lo que añoraba, y nunca pensó que llegara a hacerlo, era
contemplar obras, mientras más grandes y faraónicas, mejor. ¡Pues vaya con la
crisis del ladrillo! Pensó. Y ahora ¿en qué me entretengo yo?
Cristina Piñar Morales
domingo, 18 de agosto de 2013
PERFILES
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Alicia Hortelano Nuño
"Crecí en la
tierra de Don Quijote y Sancho, rodeada de molinos de viento, de castillos, de
Ciudades Encantadas, de casas colgadas mirando hacia el abismo y de abuelas sin
edad, grandes contadoras de historias pasadas.
Todo
alimentó mi imaginación y comencé a escribir. Han pasado los años y continúo
inventando realidades, cogiendo prestados sentimientos y recuerdos, para
plasmarlos en un papel y que no desaparezcan en el país del olvido."
MAÑANA
Mañana me marchare
mirándote. Mis ojos en los tuyos fijos hasta que la distancia nos separe. Quien
me observe, descubrirá una mirada ausente, penetrante, pero no sabrá los
motivos que la provocan. Sólo tú entenderás todo lo que mi boca calla y en mis
ojos leerás lo que en mi corazón has despertado.
Mis palabras
liberaran tus silencios. Tus silencios serenarán mi voz. Y un halo invisible
nos unirá para siempre, aunque sea mañana el último día que nuestras miradas
hablen de amor.
Alicia Hortelano Nuño
Más cuentos y relatos en el Blog 'Alis imaginaria'
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